También esta tarde, mientras limpiaba y recogía, he puesto un cd que hacía tiempo que tenía pero que había escuchado muy poco: la banda sonora de Strange Days. El disco ha sonado de fondo, como se escuchan esas canciones que te pones para limpiar, sin prestarles mucha atención. De repente, en la pista 11 todo ha cambiado. La voz de Kate Gibson con una sola palabra que ha cantado ha puesto en un muy segundo plano lo que me ocupaba en ese momento; qué hacer con unas viejas figuritas de recuerdos de viajes. Ya no importaba que tirara el poster de Queen, sólo Kate Gibson y su canción existían en toda la casa en esos 4 minutos y pico que dura el tema. Consciente de que nada podría hacer mientras esa música sonara, lo he dejado todo encima de la mesa junto a un montón de apuntes por ordenar de la carrera y me he sentado en la cama; a esperar a que esa desconocida que había entrado sin permiso en mi colección de canciones decidiera parar de echar piedras sobre la soledad de una tarde de lunes de limpieza… Si a alguien le puede interesar algo lo que esa canción dice que mire el enlace de arriba a la derecha. Antes de dormir voy a volver a escucharla.