Lo que dice mi moleskine

Debió de ser el jueves en la peluquería. Dejé el móvil encima de la repisa junto al cenicero. Me cortaron, me levanté y cogí el abrigo. Pagué y salí. Justo en ese momento me acordé del teléfono. Para cuando volví a entrar alguien ya se había poderado de mis palabras, mis contactos y mi vida contada.
(enero, 2006)
Compartir en twitter