Amor y enfermedad
LUCIENNE: ¿Y yo qué esperaba? Yo pensé que íbamos a salir juntos, salvarnos ambos.
(Ella sale gritando.)
PIERRE: Me siento tan mal. ¿Estás ahí? ¿Sigues ahí? No te vayas, no me abandones. Sé que estás aquí, querida. No puedo verte. Te escucho. Te siento. Habla más alto. No estoy solo.
Eugene Ionesco, El juego de la peste
(abril, 2009)
Compartir en twitter