A lo mejor es Horacio
¿Encontraría a la maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
Rayuela, Julio Cortázar, Cátedra
LOS COMENTARIOS
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Aioria no Leo10/02/10
Maravilloso eso de vivir mecido por las olas de los encuentros y los cruces de líneas. ¿Y el día que la Maga no aparezca?, joder, sólo imaginármelo me da escalofríos.
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lamadrededexter15/02/10
Menuda forma de comenzar un libro…, y luego, París de fondo, todo tan…¿dramático?

