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Un buen día

Ver seis pisos
Encontrar un piso
Hacer cinco entrevistas de trabajo
Encontrar un trabajo
Beber tres cervezas
Encontrar un lugar
Hacer un sitio
Una ducha
Cambiar una rueda
Vestirse
Coger un autobús doscientas veces

Hoy es el día y ha vuelto a salir el sol.

¤ 19/10/05 por musikboy 2 que dicen algo

You’re one in a million

Palabras que nunca vieron la luz, igual deberían haber seguido ocultas, pero no se me ocurre otra cosa:

La primera vez que la vi fue en su casa. Yo iba con una amiga común que propuso pasar a decir hola. Ya había hablado con ella un par de veces por teléfono y allí en el umbral de su puerta le puse cara a su voz.

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Aquí estoy un viernes a las ocho de la tarde, escribiendo esto con una lata de cerveza sobre la mesa. En el ipod suena Guiding Light de The Veils, acaba de sonar Miss you de Everything but the girl, esperando que me llamaras en el momento justo en el que la canción duele más. Pero el teléfono sigue en silencio. Como siempre que quiero tu mano en mi hombro y mi cara en tu hombro. Alcohol en boca esófago estómago sangre hígado ojos dolor.
A todo esto estoy esperando a que J. me llame en cualquier momento para bajar y fumar por ahí y jugar a desgarrarnos el alma y qué pereza me da todo. Y tú que tan mal me entiendes, pero que tan bien me escuchas estás tan lejos que otra vez alcohol y boca y sangre y lágrimas y un mensaje en la pantalla que vuelve a doler como aquella mañana espídica a las nueve tú en su cama y yo en aquí tan frío.
Y nada vale para nada porque tus ojos están ahí, en la esquina, en la pared, y miran miran miran y preguntan preguntan. Y yo callo, asustado. Y te escribo las palabras más bonitas que jamás leerás. Sólo cuando sea demasiado tarde y nos reiremos porque el tiempo de llorar habrá pasado y después de todo a ti no te importa nada. Después de todo, supongo que a mí tampoco, aunque ahora muera cada segundo ahogado en mi garganta. La lata de cerveza sobre la mesa. J. ya me ha llamado. Bajo.

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La noche que me dejó empezó a llover en el mismo momento en que salía de su portal. Habíamos estado juntos cuatro años. Siempre supe que la ruptura sería un trago amargo pero no pude imaginar que las circunstancias fueran las que fueron. En cierto modo, esperaba que fuera aquella noche la elegida por ella para acabar con la relación. Toda la cena estuvo presidida por esa sensación. Por eso no me sorprendió cuando dijo las palabras finales. Las últimas frases que escucharía de su boca. “No quiero que nos volvamos a ver. Me estás haciendo mucho daño y no haces nada para que esto cambie”. Ya he dicho que sabía que esto iba a suceder. Quizá por eso tampoco intenté decir nada para hacerle cambiar de idea. Dudo que hubiera servido de algo de todas maneras. Ella sí mostró sorpresa cuando me di la vuelta y salí de allí, dejándola de pie junto al ascensor. Realmente no sabría decir quién dejó a quién. Supongo que estaba esperando algún tipo de respuesta por mi parte. Que rompiera a llorar suplicándole otra oportunidad. No tuvo nada de eso. No lo sentía así. De repente me entraron unas ganas enormes de salir a la calle. Que el frío me golpeara la cara y la lluvia me calara hasta los huesos. Además aquel día no había cogido el coche, pensando en volver en autobús hasta mi casa.

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La dedicatoria que nunca escribí, te la mando ahora por correo para que la pegues al principio del libro.

¤ 11/10/05 por musikboy 1 que dice

Octubre, wake up, mis ojos, tú de negro

Hoy te escribo a ti. Sólo para ti. Hoy no me importan las 5564 visitas mensuales ni que se entienda o no lo que digo. Hoy escribo para ti, abiertamente. No hay mucha diferencia con todo todo lo que he escrito este año, sólo que ahora lo digo. Cuando no se entiende lo que digo, tú y yo sabemos de qué estamos hablando. Hoy no hay una pareja que rompe, ni una locura geográfica. Hoy en este comentario sólo estamos tú y yo. Porque sí y porque llevo todo el día queriendo escuchar tu voz. Como dicen The Delgados, you’re far enough to be in pressed but not so far to be depressed. El único espacio donde no he gritado esto que me quema es aquí, en estas páginas, ya vale. Te quiero.

¤ 9/10/05 por musikboy 4 que dicen algo

Mumble these words at you

Tarde de otoño. Apenas había luz. El cielo era plomo. El sonido de la lluvia tapaba el estruendo de las máquinas que taladraban la calle. Estabas a diez metros de mí. Los dos de pie, frente a frente. Quietos. Inmovilizados. El nudo en la garganta nos impedía el gesto y la palabra. Silencio. La lluvia y las obras en un amargo segundo plano. Todo se rompía a nuestro alrededor y nada nos importaba el agua que nos empapaba. No, preciosa, tampoco me importó esta libreta, ni que se perdieran todas mis palabras en manchas de tinta. El cigarro que me llevaba a la boca, pero no tira, está mojado, tampoco me importó. No me eches nada en cara, a ti te dio igual que se echara a perder el broche con la flor de papel que te regalé la última noche que salimos a cenar. Temblaba. Tienes frío, conseguiste preguntar. Claro que tengo frío, pequeña, frío que quema y sangra y las palmas de las manos y este galopar en el pecho que duele. Ya no era ni la lluvia ni las obras sino tu respiración y la mía. No tengo frío, te dije. Tu pelo de oro se volvió cobrizo con el agua. Poco a poco abriste la boca. El cofre del tesoro tantas veces y la caja de los vientos aquel día de noviembre. Primero tus labios, después los dientes y por último la lengua. Mierda, tu lengua. Hablaste, dijiste, todo palabras duras, pero sin un mal gesto, sin alzar la voz, casi en un susurro y con tanta dulzura que dolió aún más. Lo hago por la música, lo hago por amor, lo hago por todos a mi alrededor, me susurraste al oído. Yo te respondí, si te salvas, te haré feliz. Bajaste la mirada, cerraste los ojos y me diste la espalda. Mierda, tu espalda. Me quedé allí, mirándote por última vez. Te perdiste al doblar la esquina. Se me rompió la inocencia, se me cayó al suelo y, con la lluvia, se perdió por la alcantarilla.

¤ 13/09/05 por musikboy 3 que dicen algo

Everything that you desire

Cae por la garganta, te pide copa, le das copa, le ayudas a bajar. Segunda parada, el estómago, el difusor y la primera víctima. La sangre se alimenta y reparte. Bombeo-cerebro, bombeo-boca, bombeo-manos, bombeo-polla, bombeo-piernas, bombeo-espalda, bombeo-espíritu, bombeo-ojos. Colores. Se saturan, brillan, la imagen gana en viveza. Sonidos. Una pantalla acústica aparta el ruido dejando pasar sólo el sonido que importa, que es amplificado. Palabras, palabras, palabras. Rapidez mental o lentitud en el reloj. Es jueves, ¿vamos a la cama? Bailes de salón en el techo. Se atropellan las palabras.

¤ 13/09/05 por musikboy Nadie dijo nada

Contando arañas

La primera vez que subió por aquella boca de metro no sospechaba el giro que su vida iba a tomar irremediablemente. No prestó atención al titular ni al reloj. Tampoco le importaron las voces que le advirtieron que se trataba de un error evitable. En otras circunstancias habría podido pensar que la taza de café que se cayó al suelo partiéndose en mil pedazos aquella mañana era una señal del fatal desenlace que estaba diseñado para él. Un trago, dos rayas y un cigarro antes de salir de casa. Méndez Álvaro, Pacífico y Sol. 19:30. Algunos dirán que se lo buscó, que obtuvo lo que se merecía. Su cuerpo en el asfalto era lo que buscaba. Él también quería dejar volar al pájaro azul que tenía en el pecho. Ahora es libre. Sólo nos queda una nota que escribió antes de salir aquella tarde: El año tiene cien días.

¤ 6/09/05 por musikboy 1 que dice

Mi mapa

También estás en el punto 3.06 de Caramel y en el 2.34 de Trimm Trabb de Blur.

¤ 29/08/05 por musikboy Nadie dijo nada

No alarms and no surprises

Estás en una tasca en Bilbao.
Estás bajo una sombra en una playa de Cádiz.
Estás en esta lluvia que me empapa.
Estás en la venda de mi pie derecho.
Estás encima de la mesa dentro de un libro.
Estás en las cuerdas de esta guitarra.
Estás en todas las terrazas.
Estás bailando, aquí no importa dónde.
Estás en las palabras boca, hombro y espalda.
Estás en todas las notas de esa canción que ahora escucho.
Estás en Zaragoza y en Sevilla.

Perdón por mis vacaciones.

¤ 29/08/05 por musikboy Nadie dijo nada